Alcohol y salud: verdades incómodas

¿Es peor el vino que la cerveza? ¿Una copa al día protege el corazón? ¿Se puede beber tomando antibióticos? Respondemos, con datos, a las preguntas que más nos hacéis en la farmacia sobre el alcohol.

Por Sofía Azcona

La idea esencial

Cuanto menos alcohol se consume, menor suele ser el riesgo. No se recomienda empezar a beber por supuestos beneficios médicos. La intensidad de los riesgos depende de la dosis, la frecuencia, el contexto y la salud de cada persona.

1. ¿Es peor el vino que la cerveza?

Ninguno es inocuo. El factor fundamental es la cantidad total de etanol ingerida, además de la frecuencia y la forma de consumo. Una copa de vino de 100 ml al 12 % aporta aproximadamente 9,5 g de alcohol; una caña de cerveza de 200 ml al 5 %, unos 7,9 g. El tamaño de la ración y la graduación importan más que el nombre de la bebida.

2. ¿Es mejor tomar una copa de vino al día que no beber nada?

No. No hay pruebas sólidas de que empezar a beber vino mejore la salud respecto a no beber. Los supuestos beneficios cardiovasculares de antiguos estudios pueden explicarse, en parte, por factores de estilo de vida y sesgos. Incluso pequeñas cantidades aumentan el riesgo de algunos cánceres. Si no bebes, no empieces por motivos de salud.

3. ¿El vino tinto protege el corazón por sus antioxidantes?

No está demostrado que el beneficio de los polifenoles del vino compense el riesgo del alcohol. Los polifenoles también se encuentran en uvas, frutos rojos y otros alimentos sin alcohol. El consumo de alcohol puede favorecer la hipertensión y determinadas arritmias.

4. ¿Es peligroso beber alcohol si estoy tomando antibióticos?

Depende del antibiótico. Con los más habituales, como amoxicilina o azitromicina, una pequeña cantidad de alcohol no produce una interacción grave, pero beber puede agravar las náuseas, el mareo y el malestar durante una infección y dificultar la recuperación. Con metronidazol hay que evitarlo por completo durante el tratamiento y hasta 48 horas después de terminarlo, como indica su prospecto autorizado por la AEMPS; con tinidazol, hasta 72 horas después. Otros fármacos, como linezolid, pueden tener interacciones concretas. Consulta siempre el medicamento exacto.

5. ¿Qué ocurre al mezclar alcohol con tranquilizantes o pastillas para dormir?

Es una combinación especialmente peligrosa. Con benzodiacepinas como alprazolam, lorazepam o diazepam, o con hipnóticos como zolpidem, puede aumentar mucho la sedación, la pérdida de coordinación y memoria, las caídas y la depresión respiratoria, que puede ser mortal. No deben combinarse.

6. ¿Y con antidepresivos?

Puede aumentar la somnolencia, los mareos y la alteración del juicio; también puede empeorar síntomas de ansiedad o depresión. El riesgo varía según el antidepresivo y los demás tratamientos. No suspendas la medicación para poder beber: consulta a tu médico o farmacéutico.

7. ¿Y con analgésicos como ibuprofeno, paracetamol o tramadol?

El alcohol aumenta el riesgo de irritación y hemorragia digestiva con antiinflamatorios como ibuprofeno, especialmente si el consumo es elevado. Con paracetamol se requiere especial prudencia ante consumo excesivo crónico, enfermedad hepática o sobredosis. Con opioides como tramadol, la combinación puede causar sedación profunda y depresión respiratoria; debe evitarse.

8. ¿Una cerveza al día puede dañar el hígado?

El riesgo depende de la cantidad y de la exposición acumulada, además de factores individuales. El consumo mantenido puede contribuir a hígado graso, hepatitis asociada al alcohol y cirrosis. No todas las personas desarrollarán estas enfermedades, pero no se puede considerar una cerveza diaria un hábito saludable.

9. ¿El alcohol ayuda a dormir?

Aunque inicialmente puede producir somnolencia, fragmenta el sueño, altera su arquitectura y favorece los despertares nocturnos. También puede empeorar los ronquidos y la apnea del sueño. Dormirse antes no equivale a descansar mejor.

10. ¿El alcohol calma la ansiedad?

Puede producir relajación transitoria, pero posteriormente puede empeorar la ansiedad, el ánimo y el sueño. Utilizarlo para manejar el estrés favorece un patrón de consumo de riesgo y dependencia.

11. ¿El consumo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer?

Sí. El alcohol es carcinógeno para las personas. Se asocia, entre otros, con cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colorrectal y mama. El riesgo suele aumentar con la dosis y, según la OMS, para el cáncer no existe un nivel de consumo libre de riesgo.

12. ¿Beber solo los fines de semana es más seguro?

No necesariamente. Beber grandes cantidades en pocas horas eleva el riesgo de accidentes, intoxicación, arritmias y otras complicaciones, aunque el resto de la semana no se beba. Tanto la cantidad total como el patrón de consumo importan.

13. ¿El alcohol engorda?

Puede contribuir al exceso de calorías: el etanol aporta aproximadamente 7 kcal por gramo, sin contar azúcares o refrescos de la mezcla. También puede influir sobre el apetito y las elecciones alimentarias. El efecto final en el peso depende del conjunto de la dieta y de los hábitos.

14. ¿Es seguro tomar alcohol durante el embarazo o la lactancia?

Durante el embarazo, lo más seguro es no consumir nada de alcohol: no se conoce una cantidad ni un momento seguros. En la lactancia, el alcohol pasa a la leche materna, por lo que evitarlo es la opción más segura.

15. ¿Es recomendable que una persona mayor beba una copa diaria?

No como recomendación de salud. Con la edad aumentan la sensibilidad a los efectos del alcohol, el riesgo de caídas y las interacciones con medicamentos. Enfermedades, fragilidad y tratamientos hacen que incluso cantidades pequeñas puedan resultar problemáticas.

16. ¿El alcohol deshidrata?

Puede favorecer la eliminación de orina al alterar la regulación de la hormona antidiurética, especialmente con dosis elevadas. Beber agua no corrige el riesgo de intoxicación: el agua no acelera significativamente la eliminación del alcohol.

17. ¿El café o una ducha fría hacen que se pase el efecto del alcohol?

No. Pueden modificar la sensación de alerta, pero no aceleran de manera relevante la eliminación del alcohol. La capacidad de conducir y los reflejos siguen afectados. Solo el tiempo permite eliminarlo.

18. ¿Qué debo hacer si bebo alcohol todos los días y quiero dejarlo?

Pide ayuda sanitaria, especialmente si consumes cantidades altas o notas temblores, sudor, ansiedad intensa o palpitaciones al retrasar una bebida. En personas con dependencia, suspender el alcohol de golpe sin supervisión puede desencadenar abstinencia grave, convulsiones o delirio. Hay tratamientos eficaces y apoyo profesional.

Señales de alarma

Si una persona que ha bebido presenta respiración lenta o irregular, pérdida de conciencia, convulsiones o no puede despertarse, llama al 112. No la dejes sola ni intentes hacerla vomitar.


¿Dudas sobre si puedes beber con tu medicación? Pregúntanos en la farmacia o escríbenos por WhatsApp al 629 874 370.

Fuentes sanitarias

Material informativo. No sustituye una valoración médica ni las instrucciones del prospecto de cada medicamento.

Otros artículos que te pueden interesar...

Irrigador bucal: qué dice la evidencia científica y a quién le sirve

El irrigador bucal es un buen complemento del cepillado,...

Piojos: cómo quitarlos de verdad y cuándo repetir el tratamiento

Cómo saber si hay piojos, qué diferencia hay entre...

Diabetes 1 y 2: prevenir sus complicaciones

Qué es la diabetes, cuáles son sus síntomas y...